Blog personal para fomentar el espíritu crítico

Este blog pretende crear un ágora donde el debate se base en la racionalidad que nos enseñaron Kant, Voltaire o Marx. Un espacio que sea capaz de no renegar de ninguna ideología para avanzar juntos como sociedad, en la que el espíritu crítico sea el motor que rompa los corsés de la ortodoxia, de cualquier ideología, y permita cuestionarnos hasta nuestras propias acciones más automatizadas. La sociedad se ha ido volviendo más compleja y, a veces, nos acabamos perdiendo entre tanto análisis. Por eso, de vez en cuando, es un ejercicio intelectual muy sano recuperar a los clásicos para ver que aportaron ellos a nuestro bagaje cultural y confrontarlo al pensamiento de todos aquellos ciudadanos que reflexionen sobre su existencia y la sociedad que les rodea, participando de este blog.

Además, también se incluye un espacio de arte no académico, sin ninguna pretensión, que permita descubrir la expresión artística en objetos cotidianos que nunca nos hubiésemos atrevido a observar desde esta óptica.

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Un viernes cualquiera

El viernes 27 de octubre de 2017 un ciudadano de Barcelona se levantó temprano para ir a su puesto de trabajo, que se encuentra en el Baix Llobregat. Sufrió otro de los dichosos atascos que se forman en las carreteras del área metropolitana de Barcelona. Se pasó toda la mañana trabajando normal, con sus llamadas interrumpiendo una tarea, sus e-mails entrando a tropecientos en el Outlook, su hilo musical… Sigue leyendo

Un medicamento machista

Una mujer y un hombre de la tercera edad están de vacaciones en algún lugar. Al inicio de la mañana la mujer se pone la crema del medicamento anunciado en las piernas y caderas, hecho que le permite hacer un sinfín de actividades a lo largo de todo el día sin ningún dolor. El hombre, que es el narrador de la historia, está todo el anuncio quejándose de la actitud activa de la mujer la cual va a visitar muchos lugares, hace ejercicio… Al llegar la noche, el hombre, que se encuentra en la habitación del hotel cansado de ir a remolque de ella, sigue despotricando de los efectos beneficiosos de la pomada en la mujer hasta que ella aparece por la puerta del baño y le insinúa que quiere tener una noche de sexo con él. Y entonces, sólo entonces, el hombre encuentra positivo que la mujer se haya puesto la pomada.

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